Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
En estos Podcasts reflexionamos sobre las palabras preciosas de Nuestra Madre, la Reina de la Paz. Palabras hermosas que vienen del Cielo como un regalo para nosotros.
Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
Oren Por Aquellos Que No Oran.
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
En esta reflexión, la Virgen nos invita a orar por quienes aún no conocen la paz, la alegría y el amor que sólo Dios puede dar.
Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor, envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra en el mensaje del 25 de noviembre del la virgen nos hace una invitación muy profunda. Nuestra madre empieza por decirnos, queridos hijos, en este tiempo de gracia, los invito á seguirme, oren por aquellos que no oran ni des sean la paz y la alegría que sólo el altísimo les puede dar qué palabras tan fuertes y tan llenas de amor. La virgen nos pide que oremos por aquellos que no oran. Y porque porque muchas veces esas personas no conocen todavía la hermosura de vivir en Dios, no saben lo que es vivir en comunión con él, hablar con él, caminar con él, vivir en su presencia. Y por eso la virgen dice no desean la paz y la alegría porque no han descubierto todavía esa alegría profunda, esa paz inmensa que sólo Dios puede dar. Y aquí se conecta algo precioso porque en el mensaje del 25 de abril del la virgen nos vuelve á decir, los invito á una vida nueva, una vida en la alegría y en la oración, aquí está la respuesta. La verdadera alegría nace de la oración. Por eso continua diciendo que el espíritu santo los colme de alegría para que sean como una fuente de agua pura y potable. Qué imagen tan hermosa y qué importante es también pedirle al espíritu santo el don de la alegría, porque un alma llena del espíritu santo lleva paz, lleva esperanza llé luz una alma llena de Dios se convierte en fuente fuente de paz, de amor, de esperanza, de alegría verdadera. Y entonces entendemos porque hay tantas gentes vacías tristes sin rumbo porque buscan en el mundo lo que solamente Dios puede dar. Y la virgen como madre nos pide que oremos por ellos porque ella desea que todos sus hijos descubran la belleza de vivir en Dios. Y cuando la virgen nos dice oren por aquellos que no oran, también pensemos en tantas personas cercanas á nosotros, tal vez personas de nuestra propia familia, amigos, hijos, personas que amamos profundamente y que todavía no conocen la belleza del amor de Dios. Porque muchas veces no oran porque no han descubierto todavía la paz y alegría y el amor que Dios quiere regalarles. Y entonces entendemos que la virgen no sólo nos pide orar por ellos, también nos llama hacer reflejo del amor de Dios. Porque muchas veces un corazón se acerca a Dios a través de otro corazón que ya vive en él. Por eso la virgen nos dice que el espíritu santo los colme de alegría para que sean como una fuente de agua pura y potable. Qué misión tan hermosa ser esa fuente para aquellos que tienen sed de amor de paz, de esperanza, aunque muchas veces no lo sepan. Y entonces con nuestra oración, con nuestra paz, con nuestra amor, con nuestra manera de vivir, podemos acerca corazones nuevamente, á Dios, porque un alma que vive en Dios se convierte poco á poco en reflejo de su luz, de su amor, de su presencia para los demás. Y luego nos recuerda algo que toca profundamente el corazón. Su vida aquí en la tierra es breve. Y por eso estoy con ustedes para guiarlos hacia el cielo. Qué amor tan grande nuestra vida aquí pasa rápido, pero la virgen quiere prepararnos para la eternidad. Y cuando experimentamos aquí, aunque sea un poquito, la paz de Dios, la alegría de Dios, la presencia de Dios, entonces imaginamos, aunque sea apenas lo que será vivir eternamente con él. Y por eso la virgen nos dice yo estoy con ustedes y sin cesar oro por ustedes para que su vida sea reflejo del paraíso, á quien la tierra, qué promesa tan hermosa. Porque un corazón que vive en Dios comienza desde ahora, á experimentar un pedacito del cielo. Y eso mismo es lo que nuestra madre desea para todos sus hijos.