Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje

Me Regocijo Con Ustedes Y Doy Gracias A Dios Por Permitirme Estar Con Ustedes.

Paty Gallego Season 4 Episode 123

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Nuestra Madre se alegra de estar con sus hijos y da gracias a Dios por poder guiarnos y amarnos. Nos recuerda que, ante los peligros que amenazan la paz y la familia, el camino sigue siendo el mismo: regresar a la oración, leer la Sagrada Escritura y poner a Dios en el primer lugar de nuestra vida. Al hacerlo, descubrimos cuánto nos ama Dios y encontramos la paz, la fortaleza y el sentido que nuestro corazón busca.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. A tan solo un día de celebrar el cuarenta y cinco aniversario de las apariciones de nuestra Madre en Medugorje, seguimos preparando nuestro corazón con gratitud y alegría, reflexionando algunos de los mensajes de aniversario que ella nos ha regalado a lo largo de estos años. Hoy reflexionamos el mensaje del 25 de junio del 2024, donde nuestra Madre nos dice: "Queridos hijos, me regocijo con ustedes y doy gracias a Dios por permitirme estar con ustedes para guiarlos y amarlos. Hijitos, la paz está en peligro y la familia bajo ataque. Los invito, hijitos, regresen a la oración en familia. Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible y léanla cada día. Amen a Dios sobre todas las cosas para que vivan bien en la tierra. Gracias por haber respondido a mi llamado". Qué hermosas son las primeras palabras de este mensaje: "Me regocijo con ustedes". Nuestra Madre se alegra con sus hijos, se alegra de estar con nosotros, se alegra de caminar con nosotros, se alegra de acompañarnos. Y continúa diciendo algo todavía más conmovedor: "Doy gracias a Dios por permitirme estar con ustedes para guiarlos y amarlos". Qué misterio tan hermoso encierra esta frase. Después de tantos años, nuestra Madre sigue dando gracias a Dios por poder estar con sus hijos. Sigue dando gracias por poder guiarnos, sigue dando gracias por poder amarnos y qué inmenso debe ser ese amor. Un amor que no se cansa, un amor que no abandona, un amor que sigue llamando, un amor que sigue esperando, un amor que sigue conduciendo a los hijos hacia Dios. Ojalá pudiéramos comprender un poco más cuánto nos ama nuestra Madre. En una ocasión nos dijo: "Si supieran cuánto los amo, llorarían de alegría". Qué palabras tan profundas. Quizá las hemos escuchado muchas veces, pero si realmente comprendiéramos el amor con que nuestra Madre nos acompaña, nos protege, nos guía y nos lleva hacia Jesús, nuestro corazón se llenaría de una inmensa gratitud. Después nuestra Madre nos habla con sinceridad y nos dice: "La paz está en peligro y la familia bajo ataque". Y al escuchar estas palabras, basta mirar a nuestro alrededor para comprender cuánta verdad contiene, cuántas familias sufren divisiones, cuántos hogares viven tensiones, cuántas personas han perdido la paz del corazón. Pero nuestra Madre no viene solamente a señalar el problema, viene a mostrarnos el camino. Por eso nos dice: "Regresen a la oración en familia". ¡Qué sencilla parece esta invitación! Y sin embargo, qué poderosa es una familia que ora unida. Qué fuerza tiene un hogar donde se reza el rosario. Qué bendición hay en una familia que pone a Dios en el centro de su vida. Y por eso nuestra Madre añade: pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible y léanla cada día. En otro mensaje, nuestra Madre nos explicó por qué es tan importante leer la Sagrada Escritura. Nos dijo: pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en sus familias, léanla, medítenla y aprendan cómo Dios ama a su pueblo. Qué hermoso. Cuando leemos la Palabra de Dios, descubrimos cuánto ha amado Dios a su pueblo a lo largo de toda la historia de la salvación. Pero nuestra Madre añade algo todavía más hermoso. Ella nos dice: su amor se manifiesta también en este tiempo al enviarme a ustedes para llamarlos al camino de la salvación. Qué consuelo tan grande. El amor de Dios no pertenece solamente al pasado. Dios sigue amando a sus hijos hoy. Y ese amor se sigue manifestando también en nuestro tiempo. Por eso nuestra Madre está con nosotros, por eso nos llama, por eso nos guía, por eso nos invita una y otra vez a regresar a Dios. Y finalmente, nuestra Madre nos da la clave de todo: amen a Dios sobre todas las cosas. Precisamente en estos días de preparación, nuestra Madre nos ha estado invitando a poner a Dios en el primer lugar de nuestra vida. Cuando Dios ocupa el primer lugar, todo comienza a encontrar su verdadero orden. La paz encuentra espacio para crecer, la familia encuentra fortaleza, el corazón encuentra dirección y la vida encuentra sentido. Por eso nuestra Madre nos recuerda que amar a Dios sobre todas las cosas no es una carga, es el camino para vivir bien en la tierra y prepararnos para la vida eterna. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros