Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
En estos Podcasts reflexionamos sobre las palabras preciosas de Nuestra Madre, la Reina de la Paz. Palabras hermosas que vienen del Cielo como un regalo para nosotros.
Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
Queridos Hijos, Ustedes No Pueden Comprender Cuán Grande Es Su Papel En El Plan de Dios.
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Nuestra Madre nos recuerda que Dios nos ha escogido para colaborar en su plan de salvación. Al contemplar sus palabras, descubrimos que nuestra oración, nuestros sacrificios y nuestro amor tienen un valor inmenso, y que ella misma camina con nosotros para ayudarnos a realizar la misión que Dios nos ha confiado.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la Tierra. Durante estos últimos días hemos venido contemplando e iluminando el mensaje que nuestra Madre nos dio el 25 de junio del 2026, dejándonos guiar por otros mensajes que ella misma nos ha regalado a lo largo de los años. Primero reflexionamos en aquella frase tan llena de ternura: "No olviden, yo soy su madre y los amo". Después descubrimos el deseo de su corazón cuando nos dijo: "Yo deseo acercarlos de nuevo a mi corazón inmaculado, donde encontrarán refugio y paz". Y más adelante, ella misma nos reveló por qué: "Acérquense a mi corazón inmaculado y descubrirán a Dios". Entonces comprendimos mejor otra enseñanza que también nos ha regalado. Es imposible conocerlo y no amarlo, porque él es amor. Hoy quisiera que diéramos un paso más. Escuchemos lo que nuestra Madre nos dice en el mensaje del 25 de agosto del 2025. Queridos hijos, ustedes son elegidos porque han respondido. Han puesto en práctica mis indicaciones y aman a Dios sobre todas las cosas. Por eso, hijitos, oren con todo el corazón para que se realicen mis palabras. Ayunen, hagan sacrificios, amen por amor a Dios que los ha creado y sean mis manos extendidas a este mundo que no ha conocido al Dios del amor Qué palabras tan llenas de amor y de confianza. Antes de confirmarnos una misión, nuestra Madre se detiene a mirar el corazón de sus hijos. Primero reconoce nuestra respuesta. Nos dice: "Ustedes son elegidos porque han respondido. Han puesto en práctica mis indicaciones y aman a Dios sobre todas las cosas". Qué consuelo tan grande. Nuestra Madre ve el esfuerzo de sus hijos, ve el deseo sincero de responder a su llamado, ve el amor con el que buscamos amar a Dios sobre todas las cosas. Y precisamente porque conoce nuestro corazón y ha visto nuestra respuesta, entonces nos confía una misión. Nos dice: "Por eso, hijitos". Qué hermosa expresión. Ese por eso está lleno de confianza. Es como si nuestra Madre nos dijera: "He visto que han respondido. He visto que procuran vivir mi llamado. He visto que aman a Dios sobre todas las cosas. Por eso quiero confiarles una misión". Y entonces nos invita a orar con todo el corazón, a ayunar, a hacer sacrificios, a amar por amor a Dios y a ser sus manos extendidas en un mundo que todavía no ha conocido al Dios del amor. Y esto no es algo nuevo. Ya desde el 25 de enero de 1987, ella nos decía: "Queridos hijos, yo deseo que ustedes entiendan que Dios los ha escogido a cada uno de ustedes a fin de usarlos en su plan de salvación para la humanidad. Ustedes no pueden comprender cuán grande es su papel en el plan de Dios. Por tanto, queridos hijos, oren para que en la oración ustedes lleguen a comprender el plan de Dios". Yo estoy con ustedes a fin de que puedan realizarlo completamente. Qué palabras tan impresionantes. Nuestra Madre nos revela que Dios ha querido contar con cada uno de nosotros. Quizá muchas veces pensamos que nuestra oración, nuestros pequeños sacrificios o nuestro ejemplo tienen poco valor. Pero ella nos dice que todavía no alcanzamos a comprender cuán grande es el papel que Dios ha preparado para cada uno dentro de su plan de salvación. Y no tengamos miedo. Sí podemos responder este llamado. Sí podemos ser esas manos extendidas que llevan el amor de Dios a los demás, porque la misma Virgen nos hace una promesa llena de esperanza cuando nos dice: "Yo estoy con ustedes a fin de que puedan realizarlo completamente". Qué consuelo tan grande. No caminamos solos. Nuestra Madre camina con nosotros. Ella nos acompaña, nos sostiene y nos ayuda a realizar la misión que Dios nos ha confiado. Pidámosle hoy la gracia de responder con un corazón disponible María, Reina de la Paz, ruega por nosotros