Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje

La Oscuridad Y La Inquietud Reinan En Muchos Corazones.

Paty Gallego Season 4 Episode 146

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La Virgen reconoce que vivimos tiempos de oscuridad e inquietud, pero no nos invita a desanimarnos. Con la ternura de una Madre, nos muestra que la verdadera oscuridad es vivir lejos de Dios y nos conduce siempre hacia Jesucristo, la Luz que nunca se apaga. Él es nuestra esperanza y la respuesta a toda inquietud del corazón.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la Tierra. Hoy comenzamos a meditar el mensaje que la Santísima Virgen María nos dio el 25 de julio del 2026. Y quisiera detenerme solamente en la primera frase, porque en ella encontramos una enseñanza llena de esperanza para nuestro tiempo. Escuchemos con atención sus palabras. "Queridos hijos, mientras la oscuridad y la inquietud reinan en muchos corazones, ustedes, hijitos, sean oración y mis manos extendidas de amor. Hijitos, pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla para que sea para ustedes un estímulo a la conversión y a una vida nueva, porque Satanás es fuerte y seduce los corazones. Yo deseo, a través de mi corazón materno, entregar sus corazones al corazón de mi hijo Jesús, para que sea él, el resucitado, quien reine en ustedes, y la alegría reinará en ustedes y a su alrededor. Gracias por haber respondido a mi llamado". Ahora detengámonos en la primera frase: "mientras la oscuridad y la inquietud reinan en muchos corazones". ¿Qué quiere decir la Virgen con esa oscuridad? ¿A qué se refiere esa inquietud que reina en tantos corazones? La misma Virgen a lo largo de los años nos ha ido revelando qué significa esa oscuridad y sobre todo cómo salir de ella. En un mensaje del 25 de diciembre del 2015 nos dijo con una claridad impresionante: "Vivir sin Dios es vivir en la oscuridad". Qué sencilla y qué profunda es esta enseñanza. La oscuridad de la que habla la Virgen no es solamente la que vemos en el mundo, es sobre todo la oscuridad de un corazón que vive lejos de Dios. Pero nuestra madre nunca se queda contemplando la oscuridad, siempre nos conduce hacia la luz. Por eso el 2 de enero del 2016 volvió a decirnos: "Las palabras de mi hijo y su amor son la única luz de esperanza en la oscuridad del presente". Entonces comprendemos que la oscuridad no tiene la última palabra. Siempre que la Virgen nos habla de la oscuridad, inmediatamente dirige nuestra mirada hacia la luz. Y esa luz tiene un rostro: Jesucristo. Más recientemente, el 25 de diciembre del 2024, volvió a profundizar esta enseñanza al decirnos que cuando buscamos la paz y la alegría únicamente en las cosas de este mundo, la oscuridad envuelve nuestra vida y dejamos de descubrir su verdadero sentido. Qué actual es este mensaje. Vivimos rodeados de preocupaciones, prisas, noticias, miedos e incertidumbres. Es fácil que el corazón se llene de inquietud cuando intenta encontrar seguridad lejos de Dios. Por eso la Virgen comienza este nuevo mensaje hablándonos precisamente de esa realidad. Ella no nos habla para asustarnos ni para llenarnos de preocupación. Nos habla con la ternura de una madre que ve el sufrimiento de sus hijos y desea conducirlos hacia la verdadera paz. Y fíjense cómo continúa el mensaje: "Ustedes, hijitos". Qué ternura hay en esas palabras. Antes de pedirnos algo, María nos recuerda quiénes somos para ella. Somos sus hijos. Aunque el mundo viva momentos de oscuridad e inquietud, ella nos mira con amor y nos llama "hijitos". Y enseguida nos confía una misión: "Sean oración y mis manos extendidas de amor". No nos pide que tengamos miedo, no nos pide que nos desanimemos. Nos invita a convertirnos en instrumentos de Dios para llevar esperanza, paz y amor a los demás. Porque una madre nunca se queda contemplando la oscuridad de sus hijos, los toma de la mano y los conduce hacia la luz. Y esa luz tiene un nombre: Jesucristo. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros.